31-05-2017

Electroingeniería División Nuclear: Precisión y calidad en los trabajos de extensión de la vida útil de la Central Embalse

En el contexto actual, se anuncian obras y acuerdos con relación a la energía nuclear, en sintonía y consonancia la División Nuclear de Electroingeniería hace diez años que trabaja en forma constante en esta materia. En estos dos últimos años se encuentra repotenciando la Central Nuclear Embalse, una obra única en Latinoamérica por su complejidad, en la actualidad 400 personas están afectadas a los trabajos del reemplazo de los generadores de vapor.

Cuando decimos complejidad, hablamos de por ejemplo 320 movimientos milimétricos de una grúa que sostiene a un generador de vapor, una pieza de acero de 110 toneladas 13 metros de largo y 5 de ancho, que hay que retirarlo entre caños, estructuras y equipamientos del edificio del reactor nuclear. Otros materiales y componentes fueron retiradas bajo protocolos internacionales por las cuadrillas del personal altamente calificadas de la División Nuclear. El objetivo es sacar los cuatro generadores de vapor existentes localizados dentro de la cúpula y reemplazarlos por otros de igual tamaño, pero mayor peso (130 toneladas) que ocuparan el mismo lugar y función para la extensión de los próximos 30 años de vida útil.

Los servicios prestados por Electroingenieria alcanzan la provisión de la ingeniería y diseño, fabricación de materiales, provisión de mano de obra para montajes y desmontajes, tareas de relevamientos dimensionales y ensayos. Junto a la División Nuclear también participan empresas subcontratistas del exterior como Mammoet, PCI y B&W. Los trabajos generales fueron encargados y confiado a Electroingenieria por Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NA-SA) operadora y dueña de las centrales nucleares en nuestro país.

El proceso de extensión de vida consiste en la extracción de los cuatro generadores de vapor y reemplazarlos por otros cuatro nuevos, pero para esta simple descripción se necesita millones de horas de conocimiento y experiencia de esta disciplina y millones de recursos. En el caso de la Central de Embalse del tipo de reactor es de origen canadiense denominado CANDU (Canadian Deuterium Uranium) de uranio natural y agua pesada como refrigerante, cuenta con una complejidad que otras centrales similares a esta en otros países no tuvieron. En Canadá o Corea del Sur realizaron la extensión reemplazando los componentes, esas centrales habían sido construidas y diseñadas con esta posibilidad. En este caso de la Central Embalse no se proyectó desde el inicio la extensión, por lo cual todo requiere mayor exactitud y planificación. De los cuatro generadores ya se han retirado dos y en cada extracción deben ajustarse milimétricamente los 320 movimiento de grúa, que pasan por espacios de luz de apenas 4 cm, llevan implícito los millones de horas de conocimiento aplicado. Las movimiento de grúas son llevadas a cabo por la Empresa Mammoet (empresa holandesa especializada en movimientos milimétricos de grandes componentes), con el apoyo del personal de la División Nuclear de Electroingenieria.

La Central Nuclear Embalse está ubicada a 120 kilómetros de la capital cordobesa, fue la segunda en su tipo en construirse en el país, después de Atucha I, comenzó a operar comercialmente el 20 de enero de 1984. Luego de casi 32 años, en este momento está concluyendo la última fase del proyecto de "extensión de vida" que le permitirá operar por 30 años más. En su "segunda vida", la central de Embalse incrementará un 6% su potencia al pasar de 648 megavatios (MW) a 700 MW, algo que le permitirá abastecer a tres millones de habitantes. Estará operativa para el primer semestre de 2018.

Lo contado da cuenta de un desafío que no se ha efectuado en ninguna otra Central Nuclear del mundo, de la cual todo el Grupo Eling siente el orgullo de tener un papel protagónico en este importante logro. "Nuestro reconocimiento y felicitaciones por la labor que desarrolla a diario todo el personal".